La apropiación del espacio público en el entorno del festival del teatro clásico.

Reconstrucción 3d del Teatro Clásico de Mérida

La apropiación del espacio público en el entorno del festival del teatro clásico.

abril 2, 2018 Teatro Clásico de Mérida 0

Accesos al Teatro Clásico de Mérida

No hay duda que cuando se realiza el festival de teatro clásico en Mérida los visitantes se llevan una impresión de la obra que ven dentro del teatro, pero también de cómo la ciudad se articula para permitir un fácil acceso y satisfacer las necesidades de cena, servicios etc. que necesita una concentración de 3000 personas antes de entrar a ver la representación,
No sabemos si fue el destino o la suerte pero el Teatro y Anfiteatro de Mérida están protegidos por un anillo de jardines que funciona como un colchón y que nos hace ver al entrar en el recinto que estamos en un recinto auténticamente romano sin la influencia visual del caserío que lo circunda.
Se ha puesto mucho interés por todas las administraciones en dignificar el entorno del teatro, fue primero el MNAR el que busco situarse cerca del teatro, con el tiempo la calidad arquitectónica del edificio hizo que Teatro y Museo se complementaran en sus funciones.
Más tarde se optó por una peatonalización de la zona quitando los aparcamientos y creando la plaza de Margarita Xirgú y peatonalizando la calle José Ramón Mélida y aquí empezó la primera apropiación del espacio público por el espacio privado se levantó un centro de Interpretación del Teatro sobre los restos de una edificación romana vinculada al Anfiteatro que mas tarde paso a ser el restaurante las 7 sillas.
Se quitaba espacio a los coches en un entorno monumental pero el espacio privado se cobraba un edificio por esta buena acción de peatonalización.
Después se decidió que el acceso al teatro debía de ser a través de dos edificios existentes unificando la entrada y la información al turista esta remodelación de la entrada al teatro tuvo como limite la utilización de los edificios ya construidos sin aumentar volumen.
El funcionamiento de los pequeños bares de tapas y el gusto de turistas y emeritenses de “tapear” en la calle fue haciendo crecer los establecimientos con terraza en la calle pública.
No había mucho problema esas sillas y mesas se recogían y todo era reversible y se ponían cuando se necesitaban. Pero poco a poco se fueron delimitando y apropiándose de ese espacio público, mediante jardinera carpinterías de vidrio toldos y al final puertas que nos recuerdan que si queremos pasar por ese espacio público tenemos que pagar, porque el ayuntamiento ya les cobra a ellos en el nombre de los vecinos ese uso y a veces abuso de la calle.´
El último caso de apropiación de espacio público, en el entorno cuidado y privilegiado del festival de teatro Clásico es la creación de una nave de una calidad arquitectónica dudosa que nos recuerda que el espacio público no es de nadie, si nadie protesta.
No estoy en contra de las terrazas, sino de su carácter permanente, que hace que no se recojan las sillas cuando el bar está cerrado, o se delimiten espacios públicos que estrangulan los pasos en las aglomeraciones de acceso al festival. Tenemos contribuir a que los visitantes en el festival de Teatro Clásico se lleven una idea del entorno y de Mérida ordenada y digna.
Tenemos que ser claros, las ciudades más agradables de vivir son aquellas en la que el espacio público es lo más púbico posible y cualquiera, niños, ancianos, discapacitados, turistas y cualquier persona con dinero o sin él pueda disfrutar de esto espacios públicos.

Invasión del espacio público en torno al festival.

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