El auleum o telón del teatro clásico de Mérida.

Sección del hiposcaenium en la que se ve el espacio en el que se escondía el telón.
El auleum o telón de boca. Al bajar se iniciaba la representación. Estaba hecho de ligeras telas pintadas que dejaban pasar la voz, se accionaba con cuerdas y se movía por medio de contrapesos y cuerdas desde un cuarto de máquinas. Al acabar la función se levantaba no ocultando el frente escénico pero sí a los actores.
Los doce huecos aparecido en el hyposcaenium del TCM se han asociado a la existencia de un auleum o telón de boca, del cual no quedan trazas que nos indiquen su funcionamiento. Estaban hechos con maderas, telas y otros materiales fungibles, tan solo quedan los huecos por donde se deslizaban estos mástiles o contrapesos. El telón es un elemento del teatro romano que aparece normalmente en occidente, la Península Ibérica, la Galia, el Norte de África e Italia, y se generaliza a partir del Imperio de Augusto, aunque Vitruvius no hace referencia a su uso en sus “Diez Libros de Arquitectura”, si hay datos en el 133 a. C. de su uso en Roma.
Al contrario que actualmente, el telón de los teatros romanos está situado en la parte inferior de la escena; cuando va a empezar la representación está desplegado tapando así a los actores, pero no el frente escénico. Cuando baja comienza la función, recogiéndose en el hyposcaenium. Al final de la representación ocurría lo contrario, se levanta el telón y se daba por terminada la función. También se podía utilizar durante la representación para el cambio de decorados o aparición de actores.
J.Formigé fue el primero en estudiar los huecos existentes en el teatro de Arles y dio una solución coherente a los mecanismos de subida y bajada del telón. La disposición de las guías en una zanja corrida a cada uno de los lados, frente a los doce huecos en el caso de Mérida, impiden dar una misma solución a los dos teatros; además, en Arlés la profundidad de la zanja permite no tener que doblar el telón como en el caso de Mérida, en definitiva, la solución de Arlés no puede extrapolarse a Mérida porque las huellas del telón que han quedado en cada uno de los dos teatros son completamente diferentes.
Vamos a dar una solución viable a unos mecanismo de madera, cuerdas y poleas ajustados a las características de las huellas que quedan en el teatro de Mérida. Son las huellas arqueológicas y el gran esfuerzo en construir estos pozos, el justificante de la existencia del telón. Este debería tener un objetivo importante en la ejecución de las representaciones.
Partes que pudo tener este telón. (auleum)
Según la descripción de Maximiliano Macías en Mérida hay doce huecos dobles separados por un ladrillo, sus dimensiones son de 30 x 30 cm. el hueco cercano al proscenio y de 50 x 50cm. el más alejado. Por el primero, deslizaban los mástiles sobre guías al haberse encontrado clavos con trozos de madera. Por los segundos subían y bajaban los contrapesos del telón. Los dos huecos de los extremos son simples y no dobles como los demás al no tener el hueco de los mástiles, posiblemente en estos huecos estarían los contrapesos que accionaban la subida y bajada.
De esta forma los otros contrapesos solo tienen la función de equilibrar el peso del telón. -El muro del telón. Para permitir que suba y baje debe existir una ranura en el pulpitum de madera de una longitud considerable, unos 36 ó 42 metros en el caso de Mérida, eso obliga a que la madera de la escena no se apoye en el muro del proscenio para que pase el telón, esto solo se puede conseguir haciendo que las vigas perpendiculares a la escena tengan un punto de apoyo cerca del proscaenium, de esta forma se pueden sacar en vuelo la viga desde este último apoyo para dejar el hueco para que pase el Telón. En el caso
de Mérida, no ha aparecido una cimentación aislada para colocar postes de granito, sino una corrida sobre la roca, que hemos interpretado como la cimentación de un muro de ladrillo paralelo al proscaenium que separa el hyposcaenium de la zona del auleum. -Las guías. Se introducirían en el hueco existente de 30 x 30 cm. dos tablones de 30 x 5 cm. unidos en sus lados estrechos con tablas haciendo de guías. Estas tablas tenían unos cilindros que giran e impiden que las guías y el mástil que sube y baja rocen (como se especifica en el dibujo I·164).
Estas cajas huecas irán ancladas en la parte inferior del hyposcaenium a los huecos de piedra. En la zona superior se anclarán a las maderas del pulpitum. Dentro de esta caja guía se desliza un poste de 20 x 20 cm. que sujeta en su parte superior una madera horizontal a la que se une el telón y, mientras el telón está bajado, tapa el hueco existente entre el frons pulpitum y las tablas de la escena. -El contrapeso. En la parte inferior de este poste se anclan unas cuerdas que suben y pasan por unas poleas existentes en la parte superior de las guías de madera, a continuación, caen hacia la parte inferior con un contrapeso en su extremo, el cual bajara por el hueco de 50 x 50 cm. Con el contrapeso se equilibra cada uno de los mástiles, las telas y las cuerdas. Estando ya equilibrado, un pequeño esfuerzo del maquinista del auleum podrá subir y bajar el telón. Estos contrapesos pudieron ser sacos de tierra, sillares de granito o plomo. -Las cuerdas y las poleas. Para accionar todos los postes a la vez, había una cuerda unida a la parte superior de cada poste, deslizante en la zona del bastidor superior por delante y que pasa por una argolla unida a cada poste guía. Uniendo estas diez cuerdas verticales hay una cuerda de cáñamo horizontal con el nudo en la argolla como tope. Al principio de la representación, como el contrapeso es un poco más pesado que los mástiles y las telas, el auleum estará levantado, pero al tirar de la cuerda horizontalmente hacia el cuarto de máquinas, la cuerda vertical pasará por la argolla de la guía y tirará del telón hacia abajo, siendo desde el cuarto de máquinas donde se controlará el arranque y el freno para que sea suave desde el cabestrante o rueda de eje vertical. Cuando el auleum esté bajado se podrá subir suavemente soltando el freno, puesto que el contrapeso es un poco más pesado que los mástiles y las telas.
-El cuarto de máquinas. El cuarto de máquinas se sitúa normalmente a la derecha del frente escénico, con una serie de taladros en el muro para el paso de cuerdas que bajan el telón al inicio de la representación y lo suben al final de misma.

